Siempre te arrepentirás ineludiblemente si actúas movido
o lleno de ira o temor,
pero jamás podrás arrepentirte de haber respirado,
mirado con el corazón y la sabiduría de la inteligencia,
para actuar con mansedumbre, fortaleza, bondad y amor.
La vida es muy corta como para arrepentirse, por un momento
que pudo haber sido un momento de paz, de encuentro y no de guerra y división.
Advertisement





